Encefalitis autoinmunes
Cuadros subagudos en los que el sistema inmune ataca al cerebro mediante autoanticuerpos. Pueden empezar con síntomas psiquiátricos y diagnosticarse erróneamente. Reconocerlas a tiempo cambia el pronóstico.
¿Qué son las encefalitis autoinmunes?
Son enfermedades inflamatorias del cerebro mediadas por autoanticuerpos dirigidos contra proteínas neuronales: receptor de NMDA, LGI1, CASPR2, GAD65, GABA-B, AMPA-R, entre otras. Cada anticuerpo tiene un cuadro clínico característico y un pronóstico distinto.1
El reto clínico es que muchas debutan con síntomas psiquiátricos (alucinaciones, conducta extraña, agitación) y pueden confundirse con un brote psiquiátrico primario. La inmunoterapia temprana mejora significativamente la evolución.
Síntomas frecuentes
Aparecen en semanas y combinan manifestaciones psiquiátricas y neurológicas en distinto orden según el anticuerpo.
- Cambios conductuales, ansiedad, alucinaciones o desorientación
- Crisis epilépticas de nueva aparición
- Movimientos anormales (faciales, distonía, discinesias)
- Pérdida de memoria reciente y deterioro cognitivo
Cómo se diagnostica
El diagnóstico combina el cuadro clínico característico, el análisis del líquido cefalorraquídeo, la resonancia magnética cerebral, el electroencefalograma y la detección de autoanticuerpos en sangre y líquido cefalorraquídeo. Los criterios de Graus 2016 guían la sospecha clínica antes de tener la confirmación serológica.1
Tratamiento
La primera línea de inmunoterapia incluye corticoesteroides en dosis altas, inmunoglobulina intravenosa (IVIG) o plasmaféresis. Si la respuesta es insuficiente se escala a segunda línea con rituximab o ciclofosfamida. En las formas paraneoplásicas el tratamiento del tumor es parte central del plan.
Cómo abordo las encefalitis autoinmunes en mi consulta
En cuadros con sospecha de encefalitis autoinmune el tiempo importa. Por eso priorizo el estudio diagnóstico completo desde la primera valoración: imagen, líquido cefalorraquídeo, electroencefalograma y panel de anticuerpos.
El seguimiento a largo plazo es parte del plan: muchos pacientes necesitan vigilancia cognitiva y ajuste del tratamiento por meses o años después del cuadro agudo.
Preguntas frecuentes
Referencias
- Graus F, Titulaer MJ, Balu R, et al. A clinical approach to diagnosis of autoimmune encephalitis. Lancet Neurol 2016;15(4):391–404. doi:10.1016/S1474-4422(15)00401-9

