Deterioro cognitivo
Cambios en la memoria, atención o lenguaje no son siempre "envejecer normal". Identificar la causa —metabólica, neurodegenerativa, vascular u otra— es lo que permite intervenir antes de que avance.
¿Qué es el deterioro cognitivo?
Es la disminución del rendimiento en uno o más dominios cognitivos: memoria, atención, lenguaje, función ejecutiva, cálculo, orientación o habilidades visoespaciales. Cuando los cambios son leves pero objetivables y no afectan significativamente la vida diaria, se habla de deterioro cognitivo leve (DCL). Cuando interfieren con las actividades habituales, se habla de demencia.
Las causas son múltiples y no todas son neurodegenerativas. Hay causas potencialmente reversibles que conviene descartar primero: hipotiroidismo, déficit de vitamina B12, depresión, efecto de medicamentos (incluyendo anticolinérgicos y benzodiacepinas), apnea del sueño, alcohol, hidrocefalia. Por eso el estudio inicial incluye laboratorio, tamiz de sueño y revisión del esquema farmacológico.
Síntomas que ameritan valoración
- Olvido frecuente de información reciente: conversaciones, citas, ubicación de objetos
- Dificultad para encontrar palabras o seguir el hilo de una conversación
- Desorientación en lugares conocidos o pérdida del sentido del tiempo
- Cambios en el juicio, personalidad o capacidad para organizarse
Cómo se diagnostica
El estudio combina varias herramientas. La evaluación cognitiva formal (Montreal Cognitive Assessment, evaluación neuropsicológica) objetiva qué dominios están afectados y en qué grado. El laboratorio descarta causas metabólicas reversibles. La resonancia magnética evalúa patrones de atrofia, enfermedad vascular o lesiones estructurales. En casos seleccionados se solicitan biomarcadores de líquido cefalorraquídeo o PET para diferenciar entre etiologías neurodegenerativas.
Tratamiento
Tiene varias capas. La primera es tratar las causas reversibles identificadas: corregir déficit vitamínico, ajustar hipotiroidismo, retirar medicamentos con efecto cognitivo, tratar apnea del sueño. Cuando se confirma una enfermedad neurodegenerativa, hay tratamientos sintomáticos (inhibidores de colinesterasa, memantina) y, en Alzheimer en etapas tempranas, terapias anti-amiloide en evaluación clínica.
La intervención sobre factores de riesgo modificables (control de hipertensión y diabetes, actividad física, dieta tipo mediterránea, sueño adecuado, tratamiento de hipoacusia, actividad social) tiene evidencia creciente de reducir el riesgo o enlentecer la progresión.1
Cómo abordo el deterioro cognitivo en mi consulta
El primer paso es objetivar el cambio: cuándo empezó, qué dominios afecta, cómo ha evolucionado. Para esto reservo 90 minutos en la primera consulta cuando es el motivo principal, porque la evaluación cognitiva y el interrogatorio detallado requieren tiempo.
Antes de asumir una causa neurodegenerativa, descarto las causas reversibles. Y aunque se confirme una causa progresiva, hay mucho que se puede hacer para enlentecer la trayectoria y mejorar la calidad de vida.
Preguntas frecuentes
Referencias
- Livingston G, Huntley J, Liu KY, et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission. Lancet 2024;404(10452):572–628. doi:10.1016/S0140-6736(24)01296-0

