Dra. Silvia Alejandra Trujillo Novoa · Medicina Interna · Neurología
Neurología clínica

Parálisis facial

La debilidad de la mitad de la cara puede tener varias causas y no todas son la parálisis de Bell. Distinguir entre periférica y central, e iniciar tratamiento a tiempo, define la recuperación.

¿Qué es la parálisis facial?

Es la debilidad o pérdida de movimiento de los músculos de la mitad de la cara. La primera distinción clínica es entre periférica (lesión del nervio facial: afecta toda la hemicara, incluyendo la frente) y central (lesión por encima del núcleo facial, típicamente en hemisferio cerebral: respeta el movimiento de la frente).

La causa más frecuente de parálisis facial periférica es la parálisis de Bell, una neuropatía idiopática del nervio facial. Pero hay otras causas que deben descartarse: infección por herpes zóster (síndrome de Ramsay Hunt), enfermedad de Lyme, otitis media complicada, tumores del ángulo pontocerebeloso, traumatismos y, sobre todo, evento vascular cerebral cuando la parálisis es central.

~70%De parálisis faciales agudas son Bell
~70–85%Recuperación completa con tratamiento temprano en Bell
72 hVentana ideal para iniciar corticoides

Síntomas que ayudan a distinguir el origen

  • Imposibilidad de cerrar el ojo o levantar la ceja del lado afectado (sugiere periférica)
  • Debilidad facial respetando la frente, asociada a debilidad en el brazo o pierna (sugiere central, urgente)
  • Alteración del gusto, hiperacusia o disminución de saliva del lado afectado (sugiere parálisis de Bell)
  • Vesículas en oído, oído doloroso o vértigo asociado (sugiere síndrome de Ramsay Hunt)

Cómo se diagnostica

El diagnóstico es clínico: la exploración neurológica permite distinguir periférica de central y orienta la causa. La parálisis de Bell se diagnostica por exclusión y no requiere de rutina imagen ni laboratorio. Los estudios se indican cuando hay datos atípicos: inicio gradual, sin mejoría a las 4–6 semanas, debilidad bilateral, antecedentes de cáncer o cuando se sospechan otras causas.

Tratamiento

Para la parálisis de Bell, las guías recomiendan corticoesteroides en las primeras 72 horas desde el inicio del cuadro, lo que mejora significativamente la probabilidad de recuperación completa.1 En el síndrome de Ramsay Hunt se agrega antiviral. El cuidado ocular (lágrimas artificiales, parche nocturno) es esencial cuando hay dificultad para cerrar el ojo. La rehabilitación facial puede ser útil en la fase de recuperación.

Mi enfoque

Cómo abordo la parálisis facial en mi consulta

Lo primero es asegurar que no se trate de una causa central que requiera atención urgente. Una vez descartado, oriento el estudio según los datos clínicos y, en parálisis de Bell típica, inicio tratamiento dentro de la ventana de 72 horas.

El cuidado del ojo del lado afectado es algo que reviso cada cita: una córnea dañada por falta de cierre es una complicación que se previene fácil.

Preguntas frecuentes

La distinción es clínica. Una parálisis facial central (evento vascular cerebral) respeta el movimiento de la frente y suele asociarse a debilidad en brazo o pierna del mismo lado, alteración del habla o de la conciencia. Una parálisis facial periférica (Bell) afecta toda la hemicara incluyendo la frente, y no se acompaña de otros déficits. Si hay duda, debe valorarse de urgencia.
La mayoría de pacientes con parálisis de Bell comienza a recuperar en 2–3 semanas y logra recuperación significativa o completa en 3–6 meses. Los casos más severos pueden tardar más. La rehabilitación puede ayudar en la fase de recuperación.
Porque la inflamación del nervio facial es máxima en los primeros días. Los corticoides en ventana temprana reducen esa inflamación y mejoran la probabilidad de recuperación completa. Iniciados después de 72 horas su beneficio disminuye sustancialmente.
Sí, la parálisis de Bell puede recurrir en una pequeña proporción de pacientes (alrededor del 7–12%). Cuando hay recurrencia se valoran otros diagnósticos diferenciales y se investiga con más detalle.
Sí, si no puedes cerrar bien el ojo del lado afectado, porque la córnea queda expuesta y puede dañarse. El cuidado incluye lágrimas artificiales frecuentes, gel oftálmico nocturno y parche al dormir. En casos prolongados el oftalmólogo valora otras medidas.
Sí, especialmente en la fase de recuperación cuando ya hay movimiento residual. El terapeuta trabaja en el control fino del movimiento y previene sincinesias (movimientos involuntarios secundarios). Se indica de manera individualizada.
Referencias
  1. Gronseth GS, Paduga R; American Academy of Neurology. Evidence-based guideline update: steroids and antivirals for Bell palsy. Neurology 2012;79(22):2209–2213. doi:10.1212/WNL.0b013e318275978c
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